Crisis Familiar

¿Por qué terapia familiar?

La terapia familiar amplía el foco de visión del problema entendiendo que todos los miembros de la familia son parte y solución de este.

La terapia familiar os puede ayudar si en tu familia surgen conflictos, tenéis problemas de comunicación, peleáis habitualmente, vivís un ambiente tenso, etc. haciendo insoportable la convivencia. A veces esta situación comienza con un problema individual de un miembro de la familia que poco a poco acaba afectando a todo el sistema familiar y otras veces el origen no es tan evidente.

¿Cómo es una terapia familiar?

Es un espacio en el que todos podéis expresar en igualdad de condiciones lo que pensáis y sentís acerca de la situación que estáis viviendo.

Tras la evaluación de cada caso se decidirá qué miembros de la familia acuden a las sesiones. La periodicidad de estas es menor que en la terapia individual y los objetivos los marca la familia en su conjunto. Se realiza en co-terapia, esto es, la terapia es dirigida por dos terapeutas familiares.

¿Qué objetivos se plantea la terapia familiar?

La familia es portadora del malestar y a su vez es capaz de generar cambios en el sistema para que este desaparezca. Es muy importante la colaboración de todos los miembros de la familia que conviven juntos para lograr objetivos comunes.

Cada uno intenta solucionarlo a su manera sin compartirlo con los otros. Se pierde el objetivo común y sin trabajar en equipo se hace difícil alcanzar el bienestar familiar. La terapia familiar pretende generar cambios en la dinámica familiar facilitando una relación de escucha, respeto y afecto y ayudar a ver no solo cómo a mi me afecta el comportamiento de los otro sino también cómo el mío afecta a los demás.

¿Cuáles pueden ser los problemas que afectan a una familia?

Cualquier cambio que desestabiliza el buen funcionamiento y la convivencia de la familia como:

  • problemas en el nacimiento de los hijos
  • problemas en la crianza de los hijos
  • crisis en la adolescencia
  • familias reconstituidas
  • separaciones o divorcios
  • enfermedades o muertes
  • jubilaciones
  • desempleo
  • otros cuadros clínicos